Chalet con piscina y jardín en Pedralbes
· Pedralbes, Barcelona420 m² · 800 m² parcela · 5 hab · 4 baños2.450.000 €
Vera te lo cuentaEste chalet de Pedralbes tiene 420 m² construidos sobre una parcela de 800, con cinco habitaciones y cuatro baños, más piscina y jardín propio. Se construyó en 2016, así que no partes de una reforma pendiente. Está en Les Corts, un barrio con una renta media de 46.631 € (datos de 2023) y algo más de 12.400 habitantes. El precio de venta es de 2.450.000 €. Si quieres que entremos en detalle en algo -distribución, orientación, lo que sea- dime y seguimos.
La entrada
Nada más llegar ya te imaginas la rutina: dejas las llaves en la entrada y sales directo al porche cubierto, que une el salón con la piscina sin un solo escalón de por medio. Arriba, desde el balcón acristalado con las tumbonas, se domina el valle entero al atardecer. Abajo, la mesa exterior espera esa primera cena en la que todavía no conoces a los vecinos, pero ya sientes que esta casa es tuya.
El salón
Imagínate un domingo cualquiera hundido en el sofá enorme, tan grande que caben todos sin pelearse por sitio, con la pared de madera cálida abrazando la tele y ese ventanal de suelo a techo dejando entrar la luz de la tarde hasta el último rincón. Es el sitio donde acabarás quedándote dormido viendo una película de más, con una manta encima y sin ganas ningunas de moverte de ahí hasta mañana.
La cocina
Por la tarde el sol entra bajo y dora toda la cocina de verdad, sin filtro ni truco de foto -- se ve la luz cayendo sobre la isla central mientras dos taburetes de madera esperan el café de la mañana o la copa de la noche. Las lámparas colgantes le dan ese aire de casa de revista, y es fácil imaginarse ahí de pie, con la puerta del jardín abierta y alguien más terminando de poner la mesa.
El dormitorio principal
Una de las 5 habitaciones de la casa, la que te va a costar dejar por las mañanas: te despiertas y tienes la ciudad entera al otro lado del ventanal, todavía medio dormido bajo el cabecero acolchado y la araña dorada que parece sacada de un hotel boutique. Aire acondicionado y calefacción central de serie, así que da igual la época del año -- el único problema va a ser levantarte de esa cama.
La piscina y el jardín
Vista desde arriba se entiende todo de un vistazo: una piscina con esa forma curva que ya casi no se hace, rodeada de palmeras que dan sombra justo donde hacen falta, junto a las tumbonas. El jardín tiene sitio de sobra para desayunar en un rincón con el café todavía caliente y comer en otro con la familia entera, sin que nadie tenga que sentarse en el borde ni compartir silla con nadie.
Los baños
Un baño para quedarse un rato de más: la bañera exenta, ovalada y en un beige cálido, recibe la luz de la tarde a rayas por la ventana, dibujando sombras sobre los azulejos de gran formato. Un jarrón con una rama en flor, un grifo negro empotrado en la pared y una lámpara colgante con la bombilla a la vista le dan ese aire de spa boutique. Cuatro baños en total, todos con la misma calma.
Garaje e instalaciones
Dos puertas de garaje con cristal ahumado y un par de olivos recién plantados a la entrada, la primera imagen que ves al llegar a casa después de un día largo. Dentro, sitio de sobra para los coches y un trastero anexo donde vas a terminar guardando las bicicletas, la caja de herramientas y todo lo que se va acumulando con los años sin que nunca estorbe en el resto de la casa.
